Éste, aunque no alimente las arcas de entidades privadas como en el caso del que acaba de confirmar el Congreso, supondría un fuerte revés para la lectura en nuestro país, que por cierto, está en uno de sus peores momentos con una escasez de lectores digna de un país tercermundista. Imaginad si cada vez que un chaval acudiese a su biblioteca para alquilar un libro (aunque suponga una dificultad extrema contemplar esta escena) tuviese que pagar cierta cantidad. Todavía menos jóvenes que ahora lo harían.
Si os apetece podéis firmar contra la propuesta de Bruselas o informaros más detenidamente en esta página y de paso ver el reportaje que CQC con su particular estilo realizó sobre el tema.
El canon está de moda, no hay duda sobre esto. Por algo nunca he sido de ir a la 'última tendencia'...
Por cierto, ya para terminar desearos muy buenas fiestas navideñas a todos y rogaros que perdonéis la ralentización en el ritmo de publicación del blog durante la Navidad.