El caso es que a pesar de todo, el delegado de Medio Ambiente, Juan José Luque, niega todo y afirma, aunque con la boca no muy grande, que siguen con la misma intención de "restaurar la zona". ¿Por qué le cuesta tanto afirmar la demolición? Con lo fácil que sería un "desde la Junta queremos derribarlo pero ya, a ver si viene el 'encargao' esta mañana y empezamos".
Será lenguaje de políticos, pero el hotel lleva ya años ahí en medio. Mal lenguaje el que no comunica nada a pesar de las palabras.

Gracias al Diario de Almería por informar del tema en portada. Hay que ir concienciándose.