5/3/08

El TSJA reconoce el derecho a objetar 'Educación para la Ciudadanía'

Al final va a resultar que Ana Mato tenía razón. Pero se equivocó hablando en presente cuando debería haberlo hecho en futuro, con un "los niños andaluces serán analfabetos". Para quien no lo sepa aún, el TSJA (Tribunal Superior de Justicia de Andalucía) ha dictado sentencia reconociendo el derecho a objetar la asignatura de 'Educación para la Ciudadanía'. El problema es por qué unos señores jueces que en Andalucía tienen tanto que hacer y que se han dejado tanto sin hacer o mal hecho, se empeñan en boicotear una asignatura imprescindible, desde mi punto de vista en estos días (otra cosa es la forma). Y más cuando en su día se negaron a paralizar la asignatura.

Cuando en las universidades se está iniciando a aplicar el 'Plan Bolognia', cuando se sabe que hoy en día es igual de importante la educación de la persona como las matemáticas, pues nada. Los jueces andaluces se han empeñado en hacer objetable una asignatura que se ha usado con fines políticos. Porque el PP no plantea en su programa eliminar ninguna iniciativa impulsada por el PSOE, dicho sea de paso. Es decir, que tras el 9-M todos se olvidarán de las bodas gays y de Educación para la Ciudadanía.

Para aquellos que duden del valor o viabilidad de la asignatura, aquí les dejo el temario. Echadle un ojo y comentad aquello con lo que no estéis de acuerdo.

1 comentario:

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Educación para la ciudadanía hubiera sido una buena apuesta si hubiera verdadera voluntad de buscar lo que une a los españoles. Es evidente que no todos pensamos lo mismo sobre la vida, el matrimonio, la sexualidad o la familia. Sin embargo, hay muchas cosas en las que estamos de acuerdo una mayoría muy cualificada de los ciudadanos: por ejemplo, en la necesidad de promover la solidaridad con las personas ancianas, enfermas o necesitadas, de un modo práctico, haciendo visitas a esas personas, con una preparación previa; ¿no podíamos esforzarnos en buscar lo que nos une? En todo caso sería mejor que servirse de la educación para imponer a los hijos aquello en lo que sus padres no creen. Parece que buscar lo que une es más una estrategia en periodo de crisis que algo en lo que crea el ejecutivo.

Un saludo,

Santiago
http://opinionciudadano.blogspot.com/