9/2/10

Un paso más allá en el uso del lenguaje belicista en periodismo deportivo

No solemos dedicar mucho tiempo al periodismo deportivo en El Sureste (últimamente a casi nada), pero hoy la portada del diario Sport obliga a ello.

Nunca ha hecho un periodismo mínimamente serio la prensa deportiva de este país, salvo algunas excepciones décadas atrás, pero lo de hoy es el culmen de un sinsentido que no es el Villarato en sí (sólo faltaba culpar a Relaño por inventarse o no lo que le apetezca en su medio) sino por la cancha que los demás medios le han dado, superándo la ridiculez de la propia invención de Relaño con sus contraataques.


Volvamos a la portada del Sport. ¿Qué hay que aniquilar o matar exactamente? Quizás se refieran a Relaño, que habrá que ver tras esto qué tal es recibido en Cataluña, por ejemplo. ¿Hay que matar a este pobre hombre por definir el Villarato? ¿Qué pasará cuando un árbitro vuelva a expulsar a alguien en el Nou Camp? ¿Quién asegura que un exaltado no puede saltar capaz de todo?


¿Qué o a quién hay que matar? El lenguaje belicista en el fútbol y el deporte venía viéndose como algo normal, dentro de unos límites hasta ahora, pero esta portada ha superado con creces esos límites.

5 comentarios:

Anónimo dijo...
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David dijo...

Lo del sport es una auténtica verguenza, mira que soy catalán pero no hay forma de comerse tres páginas seguidas de ese panfleto.

Están mal informados y los periodistas dan pena.

Lo peor es que todos los otros periódicos tendrán más o menos calidad, pero no hay ninguno de medianamente neutral...

Patético.

gesiOH! dijo...

El periodismo deportivo cada vez se parece más a un Salvame Deluxe o a una tertulia del GH, y todo gracias los Indas, Lamas, Relaños, Ronceros, Manoletes y compañía. Tontos que se la dan de listos. Por no hablar de los medios afines al Barça...

Una vergüenza.

Guillermo Mirón dijo...

Poco más se puede añadir a lo dicho en el post y en vuestros comentarios, la verdad... La prensa madrileña nunca ha sido medianamente seria, aunque nunca había perdido los papeles tanto como en estos últimos tiempos, algo a lo que sí nos tenía acostumbrados la catalana...

En fin, la única esperanza que queda es pensar que ya han tocado fondo. Sólo queda subir en cuanto a calidad y profesionalidad.

Anónimo dijo...
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